lunes, 29 de abril de 2013

Errante viajera o pequeña intrepida.

La hormiga apareció de pronto, casi como un acto de magia, ahí sobre "En el camino", el libro que leía. Recorriéndolo, caminando por cada una de sus partes, sola, sin su colonia, raro en una hormiga, en una pequeña hormiga.

Fué en ese justo momento que la comprendí, aquellos factores externos (tú, por ejemplo) los cuales guiarían su andar, creí sentirme una Diosa, pero solo quisé pensar que yo sería su suerte, una estrella, la luna.

Pensé que si tenía que morir, no quería que fuera por mis manos, si no, por las adversidades de su camino, ese destino en el cual todos erramos.

Reflexión sobre la libertad, el libre albedrío de escoger un camino. 

Tayde Subeldía.